1976, Lecumberry y Basílica

En febrero de 1976, el día 16,  comenzó a publicarse en El Nacional mi columna “Cuadrante”, de información y crítica radiofónica. ¿Qué más ocurrió ese año?  Antonio Aspiros da cuenta de ello. (JGN).

Textos en libertad

Noticias de hace cuarenta años

Por José Antonio Aspiros Villagómez

            El siguiente texto, de la autoría de este tecleador, fue publicado como parte de un libro del que se ofrece la ficha al final. Son los sucesos de 1976, ahora hace ya cuatro décadas:

Cuando, en julio de 1976, la Cárcel Preventiva de la Ciudad de México fue reubicada del viejo edificio de Lecumberri a los modernos reclusorios Norte y Oriente, quedó cerrado uno de los capítulos más sórdidos en la historia de la vida nacional.

El traslado de los presos para convertir el sitio en la Alameda Oriente y en un Centro de Desarrollo de la Comunidad, (en el siguiente sexenio se prefirió instalar allí el Archivo General de la Nación), tuvo lugar en el marco de la reforma penitenciaria emprendida por el subsecretario de Gobernación, Sergio García Ramírez.

Dirigido por militares y excepcionalmente por penalistas a lo largo de sus casi 76 años de existencia, el que llegara a ser conocido como “Palacio Negro” fue inaugurado por Porfirio Díaz como una moderna penitenciaría, con la novedad arquitectónica de sus crujías en forma radial, convergentes en un torreón central de vigilancia.

TEMPRANA LEYENDA

Las celdas tuvieron huéspedes diversos, desde peligrosos criminales y narcotraficantes extranjeros, hasta intelectuales y artistas acusados de disolución social, un delito que habría de ser derogado no mucho más tarde. El presidente Francisco I. Madero y el vicepresidente José María Pino Suárez fueron asesinados en 1913, cuando llegaban a ese lugar en calidad de prisioneros.

Por aquellas instalaciones de pesadilla pasaron militares como Félix Díaz en 1912, y los 83 diputados que mandó arrestar el usurpador Victoriano Huerta al año siguiente, tras disolver el Congreso.

POBLACION PLURAL

Lecumberri alojó también a peligrosas figuras como Goyo Cárdenas o Higinio “Pelón” Sobera de la Flor, y a homicidas como José de León Toral y Jacques Mornard, asesinos de Álvaro Obregón y León Trotsky, respectivamente. Asimismo, de allí escaparon Alberto Sicilia Falcón por un túnel, y el narcotraficante estadunidense Dwight Worker, disfrazado de mujer.

A ese lugar fueron remitidos Valentín Campa, Luis Gómez Z., Demetrio Vallejo y otros líderes ferrocarrileros; el muralista David Alfaro Siqueiros y numerosas figuras del movimiento estudiantil -maestros, alumnos, intelectuales-, entre quienes estaban José Revueltas, Heberto Castillo y Manuel Marcué Pardiñas.

Algunos quedaron libres por desistimiento, otros por indulto o por cumplimiento de sus sentencias.

SANTA MARTHA AL RELEVO

Aquél penal llegó a alojar lo mismo a sentenciados que a procesados y aún a enfermos mentales. Desde 1959 funcionó únicamente como cárcel preventiva, tras la inauguración de la nueva penitenciaría en Santa Martha Acatitla a donde, con el paso del tiempo, se habrían de mudar también los vicios y abusos.

La historia negra de Lecumberri fue escrita con la sangre de quienes en su interior murieron asesinados por los presos más peligrosos, o asfixiados en el apando, o atacados con varillas puntiagudas que casi todos tenían.

PRINCIPES Y MENDIGOS

El tráfico de influencias, prostitución, drogas y licores, era fomentado por los mayores de crujía en complicidad con vigilantes generalmente iletrados, despiadados y corruptos. Para evitar la fajina, tener una buena celda o recibir alimentos del exterior, se necesitaba dinero, que no todos tenían.

Como contraste, mientras unos presos comían el rancho que les era servido en viejos platos de peltre, o aún en las manos si los trastes no alcanzaban, a otros les llegaban verdaderos banquetes del exterior.

La sobrepoblación, los robos, las visitas conyugales a la vista de otros reos; el edificio mismo, maloliente y sucio; en fin, toda la vergüenza que para el país representaba ya Lecumberri, terminó aquel año de 1976. Lo que sucedió después en las nuevas cárceles, ya fue parte de una nueva historia.

MOSAICOS DE NOTICIAS

Pero si el cierre del “Palacio Negro” removió los recuerdos de tres cuartos de siglo, 1976 permite evocar también sucesos tan diversos como la accidentada inauguración de la nueva Basílica de Guadalupe, las tres devaluaciones del peso al cabo de 22 años con la misma paridad de 12.50 por dólar, y el triunfo electoral de José López Portillo, sin candidatos opositores, a la Presidencia de la República. Valentín Campa, viejo líder ferrocarrilero fue postulado por el desaparecido Partido Comunista Mexicano, que en ese entonces no tenía registro legal, y aun así se estima que alcanzó un millón de votos. Fue en ese año, igualmente, cuando en Argentina comenzó la dictadura militar, tras el derrocamiento de Isabel Martínez de Perón.

NADIE COMO NADIA

Mientras que en el campo tecnológico dos sondas Vikingo llegaron a Marte y enviaron valiosa información a la Tierra, en materia de deportes se celebró la Olimpiada de Montreal que llevó al mundo el bello espectáculo de Nadia Comaneci, mientras el piloto de Fórmula Uno, Niki Lauda sufrió un accidente del que por auténtico milagro salvó la vida.

Mao Tse-Tung, lider del Partido Comunista Chino durante más de medio siglo y gobernante desde que fundó la República en 1949, falleció el 9 de septiembre. Chou En-Lai, primer ministro y canciller desde 1949 y artífice del ingreso de China a la ONU, murió el 8 de enero.

VICTIMA DE PINOCHET

El ex canciller chileno Orlando Letelier, perdió la vida el 21 de septiembre en Washington cuando una bomba explotó en su automóvil. Las investigaciones en los años siguientes establecieron la responsabilidad de funcionarios de la DINA, policía secreta de la dictadura pinochetista.

Partieron también en ese año -entre muchas otras personalidades- el actor Sal Mineo -que se dio a conocer al lado de James Dean-, y los escritores Agatha Christie, José Lezama Lima, José Revueltas, Daniel Cosío Villegas y André Malraux. (Continuará: ‘Noticias de hace treinta años’).

(Capítulo ‘1976: adiós a Lecumberri’, tomado del libro ‘25 años en la información’, investigación hemerográfica y redacción de José Antonio Aspiros Villagómez. Editores: Notimex y Grupo Desea, SA de CV, primera y única edición, 1994, México, DF. Concopyright de autor y editores)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: