AG: dos poemas de juventud

Para evocarlo en el 99 aniversario de su natalicio, compartimos dos de los primersos versos de Agripino Gutiérrez, incluídos en Ansiedad, su primer poemario, publicado en 1944 con prólogo de Armando Duvalier. Para entonces había publicado ya una novela, “Sombras de la vida”, que alentó a los jóvenes a sobreponerse a la adversidad.

Añoranza

En esta tarde inquieta
en que tras los cristales
de alegres ventanales
se ve pasar a un poeta
-el hombre que bien piensa,
el hombre que bien siente,
el hombre que es consciente
de su tristeza inmensa-,
y un potentado altivo,
y un pobre demacrado,
arrastrando a su lado
a un niño medio vivo…

En esta tarde umbría
de horas tan fatales,
se ve pesar los males
que son de cada día;
y al ver galas que lucen
tantos hombres malvados,
se vuelven muy alados
mis sueños que conducen
a regiones ignotas,
a horas tan lejanas
que deslizaron vanas
dejando mi alma rota.

Me vuelvo con la mente
a mis mejores días
evocando alegrías,
soñando locamente:
Recuerdo los momentos
de mi infancia perdida,
instantes de mi vida
que fueron tan violentos.
A cambio de estas horas,
para todos felices,
hoy voy por los deslices
de vida abrumadora.

Huyeron, sí, volaron
las horas de otros días
en que las penas mías
ni huella me dejaron;
pero ahora que yo evoco
en triste remembranza,
mi huérfana esperanza
se muere poco a poco,
al comprender la inmensa,
la singular tristeza
que en su dolor expresa
el hombre que en sí piensa.
Hoy voy por los senderos
del tedio y la amargura
sufriendo mi locura,
mi suerte de romero.
Soy un poeta demente,
un pobre peregrino
que marcha sin destino
en medio de la gente,
bregando por la ciencia,
por la bondad y el arte,
¡porque no triunfe Marte:
que triunfe la omnisciencia!

Pero en esta tarea
mi vida se consume,
y todo se resume
a la ola y la marea
de una vida agitada
que es el vivir sufriendo,
por algo que no entiendo
que de origen es nada;
pues nada son los sueños
y nada mis dolores;
son nada mis amores
y hasta mi loco empeño.

Por eso añoro triste
mis años que se fueron,
que ni sufrir me hicieron
cual los que ahora me embisten.
Años sin decepciones,
años sin esperanzas,
de nobles emociones
en que no imaginaba
que por mis pensamientos
la vida reservaba
tan grandes sufrimientos.

Tal vez sea cobardía
llorar lo que ha pasado,
que un recuerdo ha dejado
más grato cada día,
cuando no se comprende
de la vida el misterio.
Si el mundo es cementerio
a donde uno propende,
es buena la agonía
que dan los sufrimientos…
Lo son los pensamientos
y la sabiduría.

AGRIPINO GUTIERREZ
(Ansiedad, 1944).

Tus ojos y tus labios

Dos cosas, en tu ser, son un encanto:
tus ojos y tus labios primorosos.
Los unos son enigmas misteriosos,
los otros son poesía, esencia, canto.

Mirarte es mi motivo de alegría,
y el llegar a besarte, mi quebranto.
Tus ojos me dominan con su llanto
y en tus labios anida el alma mía.

Cuando al verme en tus ojos, me extasío
y pienso en la dulzura de tus besos…
Hay algo que no entiendo, en el ser mío,

pues al verme de amor en los excesos,
te juro que en lo cruel de mi extravío
¡daríate mordiscos y no besos!

AGRIPINO GUTIERREZ
(Ansiedad, 1944).

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2 Responses to AG: dos poemas de juventud

  1. Alfredo Meza Ponce dice:

    EXCELSOS

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