Cantar a la cuna… de la revolución

Con alfombra de pétalos de rosas a sus pies, enmarcada en vistoso juego de luces y con inmejorable acompañamiento, Carmen Cardenal se plantó anoche en el escenario del Teatro de la Ciudad para recordarnos con su canto que Chihuahua, su tierra tan pregonada, es “cuna de la revolución”.

 

Precedido por presentación multimedia que mostró el esplendor de la entidad y por la proyección de los cortos “Una estrella más del bicentenario”, de Televisa, el concierto de la actriz y cantante vernácula, originaria de Delicias, estableció tres vertientes: música de la revolución y para Chihuahua, temas tradicionales de México y sus éxitos discográficos.

   La Cardenal abrió fuerte, en tono grave, ataviada de adelita.

   Cantó “Nuestro México, febrero 23” y “Siete leguas” con fino acompañamiento a base de guitarra (Ángel Chacón), acordeón (Eduardo Corral) y armónica (Federico Luna). Luego, otros corridos.

   Antes del primer cambio de vestuario, prendió con “La rielera”.

   Cedió enseguida el escenario a su hijo Sebatián Urquieta, quien evocó a Jiménez y Ferrusquilla en excelente interpretación de “Un mundo raro” y “El tiempo que te quede libre”.

   El público, integrado básicamente por chihuahuenses, seguidores de su bella madre y de su talentoso padre (el cineasta José Luis Urquieta, a quien estrechamos a la entrada del bello recinto), lo acogió con cariño y le prodigó un cálido apoyo en los albores de su carrera artística.

   Para la segunda aparición de Carmen, con otro elegante atuendo típico, alternó temas tradicionales: sentidos y alegres. Cerró esa parte con una pieza que la identifica como “Norteña de corazón”: “Flor de capono”.

   Luego del intervalo con mariachi (el 2000, de Cutberto Pérez), en su tercera y última presentación, ataviada de charra y ya entradita en calor, interpretó algunos de sus más sonados éxitos: “Si lo llegan a ver”, “Urge” y “Noches de boda”, esta última del polémico Joaquin Sabina, con aseveraciones contundentes:

   “Que gane el quiero la guerra del puedo”, “que los que matan se mueran de miedo”, “que las verdades no tengan complejos”, “que las mentiras parezcan mentiras”, “que ser valiente no salga tan caro”, “que ser cobarde no valga la pena”…

   Más que en el contexto pasajero de la polémica entre el compositor hispano y el gobierno federal de México, la letra -por fragmentos- se adelantó al drama que vive la frontera norte y nuestro país entero.

   En algún momento y con su canto, la artista aludió al zapatismo. Antes evocó al escritor Carlos Montemayor, recientemente fallecido, quien simpatizó con el movimiento neozapatista. Los coterráneos de ambos demostraron su satisfacción por el detalle.

   Carmen cerró festiva. Con el popular “Corrido de Chihuahua. Pero algunos partiríamos con el eco de una de sus afirmaciones entre corridos: “la revolución todavía es una asignatura pendiente”.

   Y la música, pensamos, que tanto podría aportar para su reivindicación, parece silenciada. También a propósito, igual que otras cosas. Por eso resulta tan meritorio este aporte del gobierno de Chihuahua. Ojalá pudiera recorrer la república. (JGN).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: