¿Qué impide el cambio?

 

Del primero al dos de los corrientes, como antes se decía pero hoy más corrientes que nunca, representantes de dos poderes de la Unión se pronunciaron por el cambio. De fondo, precisaría el Ejecutivo.

  • A su vez, Juan Pueblo, el que desde hace décadas clama por el cambio pero todavía no lo reclama, al que ahora hay que hablarle en diminutivo, a tono con los días que corren y con su icono iztapalapense, trata de explicarse lo inexplicable: Si todos dicen estar de acuerdo en cambiar, ¿qué o quién lo impide?
  • Durante la apertura del período de sesiones de la legislatura, a la que tendría que acudir el presidente a “presentar” su informe (antes era “rendir”), los nuevos representantes (a ser dignos de una encomienda histórica, llamó uno de ellos: PML) exigieron “cambio de rumbo”.
  • Al día siguiente, en singular acto y con singular discurso, el presidente de la República admitió que las cosas no pueden seguir igual. Enunció un decálogo de tópicos que culminan con la seguridad, que antes encabezaba sus prioridades.
  • El acto, rubricado con el himno nacional aunque fue producto de otra ocurrencia extralimitada en las formas que deben guardarse, tendría que cuestionarse puesto que, según regla no escrita, en política la forma es fondo. Este exceso marca un precedente y dice demasiado.
  • El mensaje, al que inicialmente se llamó “informe”, pronunciado ante una escenografía a modo, con invitados selectos, incondicionales, es elogiado por sus efectos mediáticos aunque se siga cuestionando levemente por su contenido.
  • Antes y después de que el secretario de Gobernación acudiera a San Lázaro a entregar el grueso volumen que cubre la parte formal y menos vistosa del nuevo ritual, se han intentado resúmenes de la segunda gestión panista, que va apenas (y a penas) a medias (y muy a medias -o menos aún- de lo debido).
  • Para el columnista Félix Fuentes, desde el mismo día primero, “el tercero” podía sintetizarse así: “más impuestos, desempleo y matanzas”.
  • En cambio, una vez que escuchó el mensaje presidencial, el analista Mario Campos deduce que éste “denunció que la ciudadanía no cree en los políticos, advirtió sobre el fracaso de esta generación en el poder y enlistó una agenda de temas que son prioridad para el país”.
  • Terminada la cadena radial que divulgó el mensaje, cuando muchos oyentes estábamos preguntándonos por los tres años que de no quedar teñidos de rojo habrían pasado en blanco, el comentarista Jorge Saldaña ironizó: acaban de escuchar un formidable discurso de cierre de campaña.
  • A Campos le queda la duda: ¿se trata de un guiño de ojo para ganar tiempo o fue un punto de quiebre?
  • Todo el problema reside en lo que cada cual entiende por cambio: para el presidente y su gente, el cambio debe ser estructural. Es decir, profundizar en lo que ha intentado. El mismo secretario de Gobernación descartó virajes o golpes de timón.
  • Para el pueblo y cualquiera que lo entienda o sienta, el cambio tiene que ser de rumbo. Retomar el proyecto original de nación, que en los 60 nos puso en el umbral de las potencias.
  • Pero eso, con un gobierno de derecha, es poco menos que imposible, puesto que obedece principalmente a intereses económicos y hegemónicos. Quizá por eso, en diversos tonos y niveles, algunos diputados osaron demandar la renuncia del presidente.
  • ¿Cuándo? ¿Cómo? He ahí un problema del México moderno y maduro cuyos medios todavía no admiten destacar lo verdaderamente novedoso e impactante en el proceso de parto de nación en el que estamos. Todo se envuelve y disimula.
  • Como sea, mande quien mande, ya estuvo bien de entreguismo, corrupción e impunidad; es apremiante un mínimo de aptitud administrativa y de compromiso social. Para velar por los intereses de la mayoría, no para dorar píldoras y entretener con programitas limosneros donde quien parte y reparte se queda con la tajada mayor.
  • Si todavía somos un país independiente, o si a doscientos años de que lo intentamos aún tenemos esperanzas de alcanzar la soberanía, hagamos de una vez por todas lo conducente para sacudirnos lo que nos ata. Cambiemos, puesto que es lo requerido.
  • Si es demasiado tarde, si estamos condenados a permanecer como rehenes de quienes usufructúan las utilidades de todos nuestros recursos, que el intermediario lo diga con todas sus letras. Hablen con la verdad; la burla es el peor de los insultos.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: